El reto Bradbury
Ha llegado a mis oídos la existencia del «reto Bradbury», una receta para ser mejores escritores postulada por el autor Ray Bradbury en el año 2001. Consiste en lo siguiente:
- Leer 1 poema, 1 relato y 1 ensayo por día
- Escribir 1 relato por semana
Según Ray Bradbury es imposible escribir 52 malos relatos seguidos.
(Sujétame el cubata, Ray).
Bromas aparte, la receta me pareció maravillosa: se explica en dos frases y nos empuja a crear los dos hábitos más importantes para cualquier autor (leer y escribir). Me gustó tanto, de hecho, que no quería quedarme solo en la versión atomizada (que además hace demasiado énfasis en el concepto de «reto» para mi gusto), así que busqué la conferencia original en youtube. En ella Ray Bradbury explica su visión personal de la mejor forma de «aprender» a escribir, algo que es tan difícil —o imposible— de enseñar que la mayoría de manuales de escritura no son (no pueden ser) más que un relato personal de lo que le ha funcionado a quien lo escribe.
Para Bradbury enfrentarte a una novela de buenas a primeras es un error: el margen de divergencia es demasiado grande; el retorno de dopamina por terminar algo, demasiado espaciado. Los relatos son una forma mucho más amable de practicar el arte de la escritura; la lectura diaria de poemas, relatos y ensayos, una forma de llenar nuestra cabeza de sensibilidades e ideas con el fin de que en un momento mágico algunas de ellas colisionen y den lugar a una historia.
Sin entrar en si realmente es o no «mejor» empezar escribiendo relatos, en la charla hay otras cuantas perlas de sabiduría creativa que me apetecía rescatar (Bradbury no las menciona todas de forma explícita, tomadlo más como mi interpretación personal):
- Rodéate de gente que comparta tu pasión por la escritura: una única persona que disfrute de leer lo que escribes puede marcar la diferencia. Ignora a la gente que lo considere «raro» y rodéate de otra que les encante leer (y escribir, tal vez) tanto como a ti.
- Escribir tiene que ser apasionante: no caigas en el estereotipo del escritor que «sangra» su obra. Tienes que disfrutar a cada instante de lo que estás creando. Si topas con el infame bloqueo escritor, lo más probable es que te estés obligando a escribir cosas que no te gustan demasiado.
- Sorpréndete con tu propia obra: los libros buscan sorprender al lector, así que debes estar dispuesto a sorprenderte con lo que creas. Eso significa escuchar esas ideas locas que te susurran al oído, sin miedo a perseguirlas (yo tengo clarísimo que Tamsyn Muir nunca le dice que «no» a esas voces)
- Escribe sobre diez cosas que ames, diez cosas que odies y diez cosas que temas.
Hay muchísimos otros consejos y anécdotas valiosas en esa hora de vídeo, así que os invito a que os lo veáis y saquéis vuestras propias ideas.
Puede que ahora mismo os estéis preguntando: ¿pero vas a seguir el reto o no? (leñe). Pues bueno, sí y no. La idea me gusta mucho, pero como me conozco y sé que tomármelo de manera estricta sería contraproducente, me lo voy a tomar con calma:
- Leeré un poema y/o un relato y/o un ensayo al día: compartiré por stories lo que he leído, por si a alguien le apetece sumarse. También estoy abierto a recomendaciones :).
- Escribiré «algo» cada semana, ya sea una entrada en este blog, un relato o un capítulo en la novela que estoy escribiendo. Cuando sea compartible, lo pondré por aquí.
Si os apetece seguir a alguien más consistente que este servidor, la existencia del reto la he descubierto gracias a un post de @jago_talks_books en instagram, que ya lleva unos cuantos días compartiendo su progreso.
¡Hasta luego, y gracias por el pescado!